Hay un relato de la vida de John Lake donde él revela su "secreto para no contagiarse de una "plaga mortal". Creo que es interesante tener esto en cuenta dados los tiempos en que vivimos en los que hay una especie de pánico a causa de las plagas.
Smith Wigglesworth dijo:
"Hay algo en el hecho de creer en Dios, que hace que Él esté dispuesto a pasar por alto a un millón de personas solamente para ungirte a ti."
Con esto en mente, aquí va el relato:
"Cuando el equipo de Lake llegó a suelo africano en enero de 1910, una plaga estaba barriendo con amplias zonas de la nación. En menos de un mes, la cuarta parte de la población total del país había muerto. La plaga era tan contagiosa que el gobierno ofrecía $1.000 a cualquier enfermera que cuidara de los enfermos. Lake y sus colaboradores fueron a ayudar sin cobrar nada. Él y un colaborador entraban en las casas, sacaban a los muertos y los enterraban. Pero ningún síntoma de la plaga lo tocó jamás.
En el punto más álgido de esta horrible plaga, un médico envió a buscarlo y le preguntó:
“¿Qué ha hecho usted para protegerse? ¡Ud. debe tener un secreto!
A esto Lake respondió:
“Hermano, es la ley del Espíritu de Vida en Cristo Jesús. CREO que mientras yo mantenga mi alma en contacto con el Dios vivo de manera que su Espíritu fluya en mi alma y mi cuerpo, ningún germen me atacará, porque el Espíritu de Dios lo matará.”
Entonces Lake invitó al médico a experimentar con él. Le pidió que tomara la espuma de los pulmones de una persona muerta por la plaga y la colocara bajo el microscopio. El médico lo hizo, y encontró una enorme cantidad de gérmenes vivos. Entoncs Lke sorprendió a toda la gente que estaba en el cuarto al decir al médico que extendiera esa espuma mortal sobre sus manos, y anunció que los gérmenes morirían.
El médico lo hizo, y descubrió que los gérmenes MORÍAN INSTANTÁNEAMENTE en la mano de Lake.
Quienes fueron testigos del experimento quedaron boquiabiertos mientras Lake daba gloria a Dios, explicando el fenómeno de esta manera:
“Pueden llenar mis manos de ellos y yo la pondré bajo el microscopio, y en lugar de que estos gérmenes permanezcan vivos, morirán instantáneamente”.
Este mismo poder fluía constantemente de las manos de Lake a los cuerpos de los afligidos. Llevando sanidad a las masas. Los “rayos” de Dios quemaban toda enfermedad.
La fe, nuestro ACCESO a lo SOBRENATURAL de Dios.
Extraído del libro "Los Generales de Dios" de Roberts Liardon.

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